
Me he confesado como católica, dos veces. A alguien común y corriente, dos o tres.
Hay cosas de mí que nadie sabe. Hay cosas de mí que ni yo sé.
Va por una cuestión de confianza. O quizás por una cuestión de seguridad. De saber que tengo secretos, y que nadie más que yo los sabe.
Secretos hay muchos. Confesiones, quizás cuántas más…
…
Creo ilusoriamente en los sueños y en el príncipe azul.
Un nudo en la garganta protagoniza más veces mi vida que una lágrima de verdad.
Rara vez lloro en público. A veces se me olvida lo que es llorar.
Odio los helados, la crema y la leche.
Cuando voy por la calle, tengo la necesidad de mirar constantemente hacia atrás.
No me gusta ningún deporte, ni mirarlo, tampoco entenderlo.
Creo en Dios, pero no voy a la iglesia.
Nunca camino en línea recta. No puedo.
Me cargan las uñas largas. Y odio el mal olor en la gente.
Me desagrada el sonido al cortar las uñas. Tampoco de alguien chupando un helado.
No puedo vivir sin lavarme los dientes. Tampoco soporto las manos sucias.
Rara vez me dedico hablar de lo que de verdad pienso y siento.
Desconfío más veces de las necesarias.
No puedo evitar buscarle el lado bueno a la situación.
Odio la gente hueca, gritona y que busca llamar la atención.
Me incomoda la gente depresiva.
No me gustan los programas de farándulas. Ni los diarios amarillistas.
No me gusta el alcohol, ni tampoco el cigarro.
Tengo mala suerte en el juego. También en el amor.
No sé cocinar.
…
[♫ Si es cuestión de confesar… - Inevitable. Shakira ♫]
Hay cosas de mí que nadie sabe. Hay cosas de mí que ni yo sé.
Va por una cuestión de confianza. O quizás por una cuestión de seguridad. De saber que tengo secretos, y que nadie más que yo los sabe.
Secretos hay muchos. Confesiones, quizás cuántas más…
…
Creo ilusoriamente en los sueños y en el príncipe azul.
Un nudo en la garganta protagoniza más veces mi vida que una lágrima de verdad.
Rara vez lloro en público. A veces se me olvida lo que es llorar.
Odio los helados, la crema y la leche.
Cuando voy por la calle, tengo la necesidad de mirar constantemente hacia atrás.
No me gusta ningún deporte, ni mirarlo, tampoco entenderlo.
Creo en Dios, pero no voy a la iglesia.
Nunca camino en línea recta. No puedo.
Me cargan las uñas largas. Y odio el mal olor en la gente.
Me desagrada el sonido al cortar las uñas. Tampoco de alguien chupando un helado.
No puedo vivir sin lavarme los dientes. Tampoco soporto las manos sucias.
Rara vez me dedico hablar de lo que de verdad pienso y siento.
Desconfío más veces de las necesarias.
No puedo evitar buscarle el lado bueno a la situación.
Odio la gente hueca, gritona y que busca llamar la atención.
Me incomoda la gente depresiva.
No me gustan los programas de farándulas. Ni los diarios amarillistas.
No me gusta el alcohol, ni tampoco el cigarro.
Tengo mala suerte en el juego. También en el amor.
No sé cocinar.
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[♫ Si es cuestión de confesar… - Inevitable. Shakira ♫]

